Testamento del Libertador José de San Martín

FUENTE: ARCHIVO GENERAL DE LA NACIÓN

En copia realizado por su yerno Mariano Balcarce.

Boulogne Sur Mer. 28 de septiembre de 1850. Sala VII. Legajo 191.

Transcripción:

“En el nombre de Dios Todopoderoso, a quien reconozco como Hacedor del Universo: Digo yo, José de San Martín, Generalísimo de la República del Perú y fundador de su Libertad, Capitán General de la de Chile y Brigadier General de la Confederación Argentina que visto el mal estado de mi salud, declaro por el presente testamento lo siguiente:

Primero. Dejo por mi absoluta heredera de mis bienes habidos y por haber, a mi única hija, Mercedes de San Martín, actualmente casada con Mariano Balcarce.

2º. Es mi expresa voluntad el que mi hija suministre a mi hermana María Helena, una pensión de mil francos anuales y, a su fallecimiento, se continúe pagando a su hija Petronila, una de 250 hasta su muerte, sin que para asegurar este don que hago a mi hermana y sobrina, sea necesaria otra hipoteca que la confianza que me asiste, de que mi hija y sus herederos cumplirán religiosamente ésta, mi voluntad.

3º. El sable que me ha acompañado en toda la guerra de la independencia de la América del Sud, le será entregado al General de la República Argentina, Don Juan Manuel de Rosas, como una prueba de la satisfacción que como argentino he tenido, al ver la firmeza con que ha sostenido el honor de la República contra las injustas pretensiones de los extranjeros que trataron de humillarla.

4º. Prohíbo el que se me haga ningún género de funeral y, desde el lugar en que falleciere, se me conducirá directamente al cementerio sin ningún acompañamiento, pero sí desearía el que mi corazón fuese depositado en el de Buenos Aires.

5º. Declaro no deber ni haber jamás debido nada a nadie.

6º. Aunque es verdad que todos mis anhelos no han tenido otro objeto que el bien de mi hija amada, debo confesar que la honrada conducta de ésta y el constante cariño y esmero que siempre me ha manifestado, han recompensado con usura todos mis esmeros haciendo mi vejez feliz, y le ruego continúe con el mismo cuidado y contracción la educación de sus hijas (a las que abrazo con todo mi corazón), si es que, a su vez, quiere tener la misma feliz suerte que yo he tenido. Igual encargo hago a su esposo, cuya honradez y hombría de bien no ha desmentido la opinión que había formado de él, lo que me garantiza continuará haciendo la felicidad de mi hija y nietas.

7º. Todo otro testamento o disposición anterior al presente queda nulo y sin ningún valor.

Hecho en París, a veintitrés de enero del año mil ochocientos cuarenta y cuatro y escrito, todo él, de mi puño y letra.

José de San Martín

ARTÍCULO ADICIONAL: Es mi voluntad el que el Estandarte que el bravo español Don Francisco Pizarro tremoló en la conquista del Perú, sea devuelto a esta República (a pesar de ser una propiedad mía), siempre que sus gobiernos hayan realizado las recompensas y honores con que me honró su primer Congreso. José de San Martín Es copia del original, que queda depositado en el archivo de esta Legación. París, 28 de septiembre de 1850.

Mariano Balcarce.”

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PRESENCIA DE SAN MARTÍN / Documentos

 

"Nunca reconocerás por gobierno legítimo de la Patria, sino aquel que sea elegido por libre y espontánea voluntad de los pueblos, y siendo el sistema republicano el más adaptable al gobierno de las Américas, propenderás, por cuantos medios estén a tu alcance, a que los pueblos se decidan por él…"(Juramento de los miembros de la Logia Lautaro, 1812).

…"Yo no quiero mi individuo particular, y desde que llegué al país hice el ánimo resuelto de no sobrevivir a la empresa de ser libre"…(Carta a Tomás Guido, 1816).

"Las cárceles no son un castigo sino el depósito que asegura al que debe recibirlo, y ya que las nuestras, por la educación española, están muy lejos de equipararse a la admirable policía que brilla en la de otros países cultos, hagamos lo posible para llegar a imitarlos. Conozca el mundo que el genio americano abjura, con horror, los crueles hábitos de sus antiguos opresores, y que el nuevo aire de libertad que empieza a respirarse extiende su benigno influjo a todas las clases del estado"…(Nota al Cabildo de Mendoza, 1816).

"La patria no hace al soldado para que la deshonre con sus crímenes, ni le da armas para que cometa la bajeza de abusar de estas ventajas, ofendiendo a los ciudadanos con cuyos sacrificios se sostiene; la tropa debe ser tanto más virtuosa y honesta, cuanto es creada para conservar el orden de los pueblos, afianzar el poder de las leyes y dar fuerza al gobierno para ejecutarlas".(Proclama al Ejército de los Andes, 1816).

"El ejército irá impresionado de los mismos principios – de independencia -. Se celará no se divulgue ninguna especie que indique saqueo, opresión, ni la menor idea de conquista, o que se intente conservar la posesión del país auxiliado".(Proclama al ejército libertador de Chile, 1817).

¿"Que quién hará los zapatos? Andemos con ojotas. Mas vale esto que nos cuelguen, y peor que esto es perder el honor nacional… ¿Y el pan quién lo hace en Buenos Aires?: Las mujeres, y sino, comamos carne solamente. Amigo mío: Si queremos salvarnos, hagamos grandes sacrificios"…(Carta a Godoy Cruz encareciendo la urgencia de renovar el ejército de los Andes con los 9.700 negros de Buenos Aires, entonces sus únicos artesanos, 1817).

"Me considero sobradamente recompensado con haber merecido la aprobación por el servicio que he hecho. Es el único premio capaz de satisfacer el corazón de un hombre que no aspira a otra cosa. Antes de ahora tengo empeñada solemnemente mi palabra de no admitir grado ni empleo alguno militar ni político"…(Comunicación rehusando su ascenso a Brigadier General, después de Chacabuco, 1817).

…"la ilustración y fomento de las letras es la llave maestra que abre las puertas de la abundancia y hace felices a los pueblos; ese que ha sido la cuna de las ciencias ha sufrido el ominoso destino que le decretaron los tiranos para tener en cadenas a los brillantes ingenios de ese país: yo deseo que todos se ilustren en los sagrados derechos que forman la esencia de los hombres". (Oficio al Cabildo de Santiago de Chile destinando los diez mil pesos en onzas de oro con que le gratificaba para la creación de la Biblioteca Nacional, 1817).

"Cada gota de sangre americana que se vierte por nuestros disgustos, me llega al corazón"…(Carta a Artigas, 1819).

…"Si dóciles a la experiencia de diez años de conflictos, no dais a nuestros deseos una dirección más prudente, temo que cansados de la anarquía, suspiréis al fin por la opresión y recibáis el yugo del primer aventurero feliz que se presente, quien lejos de fijar vuestro destino no hará sino prolongar vuestra servidumbre"…(A los habitantes de las Provincias del Río de la Plata, 1820).

…"estoy dispuesto a correr un velo sobre todo lo pasado y desentenderme de las opiniones políticas que antes de ahora, hubiese manifestado cada uno"…(Oficio al Ayuntamiento de Lima, 1821)

"No busco gloria militar; no ambiciono el título de conquistador del Perú. Quiero solamente librarlo de la opresión. ¿De qué me serviría Lima si sus habitantes me fueran hostiles en opinión política? ¿Cómo podría progresar la causa independiente si yo tomase Lima militarmente y aun el país entero? Muy diferentes son mis designios. Quiero que todos los hombres piensen como yo y no dar un solo paso más allá de la marcha progresiva de la opinión pública".(Palabras dichas a Basilio Hall, 1821)

"Preveo el término de mi vida pública. Voy a tratar de entregar esta pesada carga a manos más seguras, y retirarme a un rincón a vivir como hombre"…(Carta a O`Higgins, 1821)

…"Vuestro deber es consolar a la América, no venís a realizar conquistas sino a libertar pueblos. El tiempo de la fuerza y de la opresión ha pasado: yo vengo a poner término a esta época de humillación. Yo soy un instrumento de la justicia, y la causa que defiendo es la causa del género humano".(Proclama al Ejército Expedicionario del Perú, 1821)

"Convencido sin duda el gobierno español de que la ignorancia es la columna más firme del despotismo, puso las más fuertes trabas a la ilustración del americano, manteniendo su pensamiento encadenado para impedir que adquiriese el conocimiento de su dignidad. Semejante sistema era adecuado a su política; pero los gobiernos libres, que se han erigido sobre las ruinas de la tiranía, deben adoptar otro enteramente distinto, dejando seguir a los hombres y a los pueblos su natural impulso hacia la perfectibilidad. Facilitarles todos los medios de acrecentar el caudal de sus luces y fomentar su civilización, por medio de establecimientos útiles, es el deber de toda administración ilustrada."…(Decreto sobre el establecimiento de la Biblioteca Nacional del Perú, 1821)

"Siendo un atentado contra la naturaleza y la libertad el obligar a un ciudadano gratuitamente al servicio de otro, por tanto declaro: Queda extinguido el servicio que los peruanos, conocidos antes con el nombre de Indios o naturales, hacían bajo la denominación de Mitas, Pongos, Encomiendas, Yanaconazgos, y toda clase de servidumbre personal; y nadie podrá forzarlos a que sirvan contra su voluntad"… (Decreto, 1821)

…"He venido al Perú desde las márgenes del Plata, no a derramar sangre sino a fundar la libertad y los derechos de que la misma metrópoli ha hecho alarde al proclamar la Constitución del año 12 que V.E. y sus generales defendieron. Los liberales del mundo son hermanos en todas partes"…(Carta al Virrey del Perú, 1821)

…"los bravos que tantas veces usted. ha conducido a las victorias, tienen que renunciar a la esperanza de aumentar los laureles de que se han coronado en su patria, si no los buscan fuera de ella"… "Es preciso combinar en grande los intereses que nos han confiado los pueblos, para que una sólida y estable prosperidad les haga conocer mejor el beneficio de su independencia"…(Carta a Bolívar, 1822)

…"La guerra no puede añadir a nuestra fama un esplendor igual al que va a merecer si promovemos la reconciliación de los pueblos que, separados por la naturaleza y por el sentimiento de las injurias que han sufrido, no pueden volverse a unir sino haciéndose justicia uno a otro, y empeñando sus propios intereses para conservar esta unión. Cumplamos nuestros deberes como hombres públicos y el mundo ilustrado nos hará justicia"…(Carta al Virrey del Perú, 1822)

"Presencié la declaración de la Independencia de los estados de Chile y el Perú. Existe en mi poder el estandarte que trajo Pizarro para esclavizar el Imperio de los Incas, y he dejado de ser hombre público; he aquí recompensados con usura, diez años de revolución y de guerra. Mis promesas para con los pueblos en que he hecho la guerra están cumplidas: hacer su independencia y dejar a su voluntad la elección de sus gobiernos"… "Peruanos: os dejo establecida la representación nacional: si depositáis en ella una entera confianza, cantad el triunfo; si no, la anarquía os va a devorar. Que el acierto presida vuestros destinos, y que éstos os colmen de felicidad y paz".(Despedida a los peruanos, 1823)

"Millones y millones de enhorabuenas por su separación del mando. Los que sean verdaderos amigos de usted se las darán muy repetidas. Sí, mi amigo: Ahora es cuando gozará usted de la paz y sin necesidad de formar cada día nuevos ingratos. Goce usted de la calma que le proporcionará la memoria de haber trabajado por el bien de la Patria"…(Carta a O’Higgins, 1823)

"Sin embargo… del desprecio que yo pueda tener para la , porque conozco que las pasiones del espíritu de partido, la baja adulación y el sórdido interés, son en general los agentes que mueven a los escritores, yo no puedo prescindir que tengo una hija y amigos (aunque bien pocos) a quienes debo satisfacer; por estos objetos y por lo que se llama gloria, he trabajado dos años en hacer extractos y arreglar documentos, para que acrediten, no mi justificación, pero sí los hechos y motivos sobre los que se ha fundado mi conducta en el tiempo que he tenido la desgracia de ser hombre público. Sí, mi amigo, la desgracia, porque estoy convencido que serás lo que hay que ser o no eres nada"…(Carta a Guido, 1826)

"Vuestra obra está terminada como lo estuvo la mía; deje que los pueblos libres de América se den el gobierno que más convenga a su estructura política y retorne V.E. a la vida privada con la inmensa satisfacción de haber sido el Libertador de todo un continente, padre y protector de la democracia americana. No acepte V.E. el influjo de pasiones personales y retire del camino que ha trazado vuestro destino glorioso, los obstáculos que la maldad humana os presenta para transformarse de Glorioso Libertador que sois en Odiado Dictador. Si tal hiciereis, la libertad de América viviría horas de verdadero peligro y tragedia, pues los pueblos no podrían aceptar el someterse a la voluntad de un hombre que ellos consideran el abanderado de las libertades ciudadanas.

Mi General y Amigo: Siga mi ejemplo y mi leal consejo, para que se haga acreedor al respeto de todos los americanos, y al juzgamiento de la y así ante nuestro Deber cumplidos esperemos serenos los designios de Dios"…(Carta a Bolívar, 1827)

"Estoy convencido que la pasión del mando es, en general, lo que con más imperio domina al hombre. Y hay muy pocos capaces de dominarlo"…(Carta a Guido, 1827)

"Cinco años ha estado a mi lado; usted más que nadie debe haber conocido mi odio a todo lo que es lujo y distinciones, en fin, a todo lo que es aristocracia. Por inclinación y principios, amo el gobierno republicano y nadie lo es más que yo…"(Carta a Guido, 1828)

"Siento decir a usted que los medios que me ha propuesto no me parece tendrán las consecuencias que usted se propone para terminar los males que afligen nuestra patria desgraciada.

Sin otro derecho que el haber sido su compañero de armas, permítame usted, general, le haga una sola reflexión: Que aunque los hombres juzgan el pasado según su verdadera justicia, y de lo presente según sus intereses, en la situación en que usted se halla, una sola víctima que pueda economizar a su país le servirá de un consuelo inalterable, sea cual fuere el resultado de la contienda en que se halle usted empeñado, porque esta satisfacción no depende de los demás sino de uno mismo"…(Carta a Lavalle, 1829)

"Estoy muy lejos de felicitarlo por su nuevo empleo, porque la experiencia me ha enseñado que los cargos públicos y sobre todo el que usted obtiene, no proporciona otra cosa que amarguras"…(Carta al general Gutiérrez de la Fuente, 1830)

"Tú conoces mis sentimientos, y por consiguiente yo no puedo aprobar la conducta del general Rosas cuando veo una persecución general contra los hombres más honrados del país; por otra parte, el asesinato del Dr. Maza me convence que el gobierno de Buenos Aires no se apoya sino en la violencia". (Carta a Gregorio Gómez, 1839, Archivo de San Martín, tomo IX, pgs. 500-501)

…"Vivo en una casita a tres cuadras de la ciudad. Ocupo mis mañanas en el cultivo de un pequeño jardín y en mi taller de carpintería; por la tarde salgo y paseo, y por la noche en la lectura de algunos libros y papeles públicos. ¿Usted dirá si soy feliz? Sí, amigo mío, verdaderamente lo soy. A pesar de esto, creerá usted si le aseguro que mi alma encuentra un vacío que existe en la misma felicidad, ¿y sabe cuál es?: El no estar en Mendoza, en mi chacra. (Carta a Guido, 1840)

…"Mi suerte se halla mejorada y esta mejora es debida al amigo que vengo de perder, al señor Aguado, el que aún después de su muerte, ha querido demostrarme los sentimientos de la sincera amistad que me profesaba, poniéndome a cubierto de la indigencia. Sí, mi buen amigo. A él le debo no solamente mi existencia, sino la de no haber muerto en un hospital, y todo eso debido a un español"… (Carta a Miller, 1842)

"En el período de diez años de carrera pública en diferentes mandos y estados, la política que me propuse seguir fue invariable en sólo dos puntos, y que la suerte y circunstancias más que el cálculo favorecieron mis miras, especialmente en la primera, a saber, la de no mezclarme en los partidos que alternativamente dominaron en aquella época en Buenos Aires, a lo que contribuyó mi ausencia de aquella capital, por el espacio de nueve años. El segundo punto fue el de mirar a todos los estados americanos, en que las fuerzas de mi mando penetraron, como estados hermanos interesados todos en un santo y mismo fin. Consecuente con este justísimo principio, mi primer paso era hacer declarar su independencia y crearles una fuerza militar propia que la asegurase"…(Carta a Castilla, 1848)

C’est l’orage qui mine au port". (Es la tormenta que lleva al puerto).(Ultimas palabras de San Martín, 1850)